Un beach club en Marbella puede ser una inversión hostelera muy atractiva, pero las vistas y la ubicación son solo el principio. El valor real depende de los derechos de explotación, el alquiler o la concesión, las cifras verificadas y la posibilidad de continuar el negocio después de la compra.
Ubicación y modelo de negocio
La visibilidad, el acceso, el aparcamiento, los hoteles cercanos y la combinación de residentes y turistas influyen directamente en la facturación. Determine si el negocio depende de hamacas, restauración, eventos, reservas prémium o de varias fuentes de ingresos. Analice también los meses fuera de julio y agosto.
Licencias, concesiones y contrato de alquiler
Compruebe las actividades autorizadas: horarios, música, espectáculos, terraza, extracción de humos y derechos relacionados con la playa. Confirme si la licencia, la concesión municipal y el alquiler son transferibles. La duración restante, las revisiones de renta y el consentimiento del propietario pueden cambiar el valor de la operación.
Verifique las cifras
Solicite ventas mensuales, declaraciones fiscales, movimientos bancarios, facturas de proveedores y costes laborales. Compare la facturación con la capacidad, las reservas y las compras. Normalice gastos personales, salarios de dirección e ingresos extraordinarios para estimar el beneficio operativo sostenible.
Personal y continuidad operativa
Un beach club suele depender de cocineros, responsables, promotores y proveedores clave. Revise contratos, antigüedad, derechos acumulados y personal de temporada. Un plan de transición claro ayuda a mantener el servicio y la relación con los clientes durante los primeros meses.
Condicione la oferta a la due diligence
La compra puede estructurarse como traspaso, compraventa de activos o adquisición de una sociedad. Cada opción tiene consecuencias legales, fiscales y de responsabilidad distintas. La oferta debe quedar sujeta a revisiones financieras, legales y técnicas satisfactorias.
- Verifique licencia, concesión y actividades permitidas.
- Revise alquiler, renta, duración y condiciones de transferencia.
- Concilie facturación con información fiscal y bancaria.
- Compruebe obligaciones laborales y contratos operativos.
- Incluya inventario, depósitos y transición por escrito.



